Alfredo Bello de la Rosa explicó que la juguera de Álamo no se está haciendo responsable de los daños que sufrieron sus unidades, y mucho menos la fruta que llevaban.

Julio Bordes González chofer de un camión de carga señaló que él y varios de sus compañeros quedaron atrapados en sus carros, que nadie los ayudó, y que gracias a lancheros y a personas que los vieron encima de los techos de sus unidades, pudieron ser rescatados 24 horas después.
Alfredo Bello de la Rosa dice que toda su vida se acabó, que su único patrimonio se echó a perder, y que ahora el dueño de la fruta quiere que se la pague.
Aclaró que nadie de la empresa moledora de jugo ha salido a hablar con ellos, y mucho menos alguna autoridad se ha acercado para ver de qué manera los van a apoyar.
