Alcaldes de la región coordinan trabajos urgentes para reducir riesgos de inundaciones en 2026.
Por GerardoLuna.mx
Nogales, Ver.— Con el objetivo de reducir riesgos ante la próxima temporada de lluvias, el presidente municipal de Nogales, Libni Zuriel de la Cruz Cruz, encabezó una reunión de coordinación intermunicipal para concretar el inicio inmediato de los trabajos de dragado en la presa El Infiernillo, infraestructura considerada estratégica para la regulación de escurrimientos pluviales en la zona centro del estado de Veracruz.
Durante el encuentro, el alcalde informó que las labores de dragado darán inicio el próximo 16 de febrero, luego de que evaluaciones técnicas detectaran una acumulación significativa de material sólido que mantiene a la presa cercana a su límite de capacidad operativa, situación que incrementa el riesgo de desbordamientos durante la temporada de lluvias, prevista a partir de finales del mes de mayo.
En la reunión participaron los presidentes municipales Héctor Omar Urbano Dávila, de Huiloapan, y Néstor Toral Pérez, de Maltrata, así como representantes de los ayuntamientos de Río Blanco y Ciudad Mendoza, quienes coincidieron en la necesidad de realizar acciones preventivas de manera coordinada, debido a que la presa El Infiernillo impacta directamente en la seguridad hidráulica de varios municipios de la región.
Como parte de los acuerdos alcanzados, se estableció que Petróleos Mexicanos (PEMEX) apoyará con maquinaria pesada para las labores de dragado, mientras que el Ayuntamiento de Nogales dispondrá de 10 camiones de volteo para el retiro y traslado del material extraído, lo que permitirá agilizar los trabajos y reducir tiempos de ejecución.
Asimismo, durante las inspecciones preliminares se identificaron grietas y daños estructurales en los muros de gavión de la presa, lo que fue documentado por las autoridades municipales y considerado dentro del diagnóstico técnico.
Ante esta situación, se señaló la necesidad de proyectar intervenciones adicionales que permitan garantizar la estabilidad de la infraestructura y minimizar posibles contingencias.
Las autoridades municipales coincidieron en que el dragado representa una medida preventiva inmediata, sin embargo, destacaron que será necesario gestionar, a mediano plazo, un proyecto integral de rehabilitación, con el respaldo de instancias estatales y federales, a fin de asegurar el funcionamiento óptimo de la presa El Infiernillo y la protección de la población asentada en zonas vulnerables.
Finalmente, se informó que los trabajos se realizarán bajo un esquema de coordinación interinstitucional y seguimiento técnico, priorizando la seguridad hidráulica de la región y la reducción de riesgos durante el próximo ciclo de lluvias.
